“Si el diablo me ofrece una entrevista, voy a los infiernos…” se puede leer en el último número de Proceso como una suerte de justificación de la entrevista que le hace don Julio Scherer a Ismael el Mayo Zambada. Para buscar una entrevista quizás sí haya que descender hasta los infiernos, pero no sé si hay que hacerlo cada vez que alguien la ofrece. Y dudo que en esta ocasión se haya tenido que llegar tan bajo. Scherer no tiene nada que demostrar luego de su larga carrera en este oficio, es parte de la historia del periodismo nacional, pero en esta labor no puede haber intocables. En lo personal, con toda la admiración que siento por su trabajo, me dio pena ajena verlo en la portada de Proceso, abrazado por el Mayo Zambada, y más pena me dio comprobar que publicara una pieza periodística tan fallida, que la entrevista no fuera tal, que se limitara a una suerte de recreación literaria de un diálogo con el narcotraficante en donde don Julio dejó constancias de las preocupaciones existenciales de éste.
El debate no es si se debe entrevistar o no al diablo o a un narcotraficante, el punto es saber cuál es el objetivo periodístico, para qué es la entrevista, qué se pregunta. Y lo que hemos podido leer este domingo se convierte en una suerte de operación de relaciones pública de un capo del narcotráfico, que se duele de que el ejército destroce puertas cuando lo está buscando o que tiene miedo a la muerte, pero que no dice una palabra (porque no se le pregunta) sobre las miles de muertes que él, directa o indirectamente, ha provocado, y que termina legitimándose al presentarse abrazando a un respetado periodista, que va a buscarlo a dónde él quiere y que no duda en colocar en su texto los elogios que el capo hace de su trabajo, pero no le pregunta ni una vez sobre los enormes daños que ese personaje ha infligido a la sociedad.
Porque allí radica el mayor problema de la entrevista con Zambada. Este cumplió todos sus objetivos; el periodista, salvo tomarse la foto con el narcotraficante, ninguno. Según cifras oficiales, en esta lucha brutal contra el narcotráfico, pero sobre todo como consecuencia directa de los enfrentamientos entre los propios cárteles, hay 29 muertos diarios: uno por día. Seguramente es bueno saber que Zambada tiene una esposa y cinco mujeres, quince nietos y que llora la detención de su hijo, pero ¿no le hubiera preguntado usted qué siente un hombre que está en medio de una batalla tan cruenta, qué se siente cuando se tiene que ordenar la muerte de un adversario, o qué sabe él de esa batalla?
Dice Zambada que nunca se le ocurriría ordenar un atentado contra el presidente, puede ser verdad, pero no le preguntaría usted porqué se ordenó la muerte de tantos oficiales del ejército o de la policía. En el mismo ejemplar de Proceso en el que se encuentra la entrevista con Zambada, hay un amplio reportaje sobre la masacre de jóvenes en Pueblo Nuevo, en el triángulo dorado, en donde operan y tienen un amplio control territorial el Chapo Guzmán y Zambada, ¿no le preguntaría usted porqué tuvieron que morir esos jóvenes que simplemente iban a recoger sus becas de Oportunidades?
A ambos lados de la frontera han muerto por el consumo de drogas, o sus vidas se han visto arruinadas por ellas, millones de jóvenes. Dice Scherer que Zambada le lleva ventaja al gobierno por cuarenta años de experiencia como narcotraficante. Puede ser, pero no le preguntaría usted qué se siente al haber sido, durante cuatro décadas, uno de los promotores directos de esa verdadera tragedia social. ¿O alguien puede creer que es lo mismo vender drogas que jitomates?
Scherer ha sido uno de los periodistas que siempre ha dicho que este oficio conlleva una responsabilidad social. ¿En qué se reflejó eso en esta entrevista?
En la polémica que se generó respecto a la reciente biografía de Kapuscinsky, mucho se habló de la forma en que en su trabajo recreaba con formas literarias pasajes periodísticos de los que no había sido testigo. Se dijo, incluso, que se debería crear una nueva sección en las librerías, intermedia entre la ficción y la no ficción para los libros del notable autor polaco. Al leer el texto de don Julio con Zambada, la larguísima entrada para justificar la entrevista y su desapego por la vida pese al peligro (¿qué peligro si Zambada había hecho la invitación?), cuando en la entrevista se lee a Zambada hablar como una suerte de sociólogo del monte, con un lenguaje que no se adivina como suyo, no pude menos que recordar aquel debate. Y comprender que don Julio en esta ocasión no hizo periodismo, sino una extraña clase de ficción, muy lejana de su propia capacidad e historia.
miércoles, 7 de abril de 2010
[[poema_de_los_dones.borges.tryno_maldonado.huiqui]]
Que nobody, vato loko, rebaje to tears or reproche
This declaration de la maestría
De God, que con magnificent ironía
Me dio at the same time those fuckin’ books y la noche.
De this city de libros hizo dueños
A unos oclayos without light, que sólo pueden
Guachar en las libraries de los sueños
Los wirdos paragraphs que ceden
Las dawns a su afán. In vain el día
Lavishes to them sus bukos infinitos,
Hardos como los hardos manuscritos
Que perished in Alexandria.
De hunger y de thirst (narratea una short-story griega)
Se qüitea un king entre fountanas y gardenes;
Yo mal-tripeo sin course los confines
De that alta y deepa biblioteca ciega.
Enciclopedias, atlas, the Oriente
And the Occidente, centuries, dinastías,
Symbols, cosmos and cosmogonías
Brindan los walls, but inútilmente.
Slow in my sombra, homie, la darkness hueca
Chequeo con el walking-stick indeciso,
Yo, que me tripeaba el damn Paradaise
Under the species de una biblioteca.
Something, que certanly no se nombra
Con la worda azar, rige these cosas; Otro ya recibió en otras borrosas
Evenings los lotso bukos y la sombra.
Wolkeando por las lentas galerías
I uso feel con vago horror sagrado
That I’m el other, el dead, ese, que habrá dado
Los same steps en los same días.
¿Cuál de los dos vatos está writeando este poema
De un yo plural y de only one sombra?
¿Does it matters la palabra que me nombra
Si es undivided and one the anatema?
El morro Groussac o el compa Borges, miro este querido
Mundo que se deformea y que se apaga
In a pale ceniza vaga
Que se guacha como el sueño y el oblivion.
Tryno Maldonado
This declaration de la maestría
De God, que con magnificent ironía
Me dio at the same time those fuckin’ books y la noche.
De this city de libros hizo dueños
A unos oclayos without light, que sólo pueden
Guachar en las libraries de los sueños
Los wirdos paragraphs que ceden
Las dawns a su afán. In vain el día
Lavishes to them sus bukos infinitos,
Hardos como los hardos manuscritos
Que perished in Alexandria.
De hunger y de thirst (narratea una short-story griega)
Se qüitea un king entre fountanas y gardenes;
Yo mal-tripeo sin course los confines
De that alta y deepa biblioteca ciega.
Enciclopedias, atlas, the Oriente
And the Occidente, centuries, dinastías,
Symbols, cosmos and cosmogonías
Brindan los walls, but inútilmente.
Slow in my sombra, homie, la darkness hueca
Chequeo con el walking-stick indeciso,
Yo, que me tripeaba el damn Paradaise
Under the species de una biblioteca.
Something, que certanly no se nombra
Con la worda azar, rige these cosas; Otro ya recibió en otras borrosas
Evenings los lotso bukos y la sombra.
Wolkeando por las lentas galerías
I uso feel con vago horror sagrado
That I’m el other, el dead, ese, que habrá dado
Los same steps en los same días.
¿Cuál de los dos vatos está writeando este poema
De un yo plural y de only one sombra?
¿Does it matters la palabra que me nombra
Si es undivided and one the anatema?
El morro Groussac o el compa Borges, miro este querido
Mundo que se deformea y que se apaga
In a pale ceniza vaga
Que se guacha como el sueño y el oblivion.
Tryno Maldonado
Manifiesto de la Literatura Huiqui
Manifiesto de la Literatura Huiqui
Versión 3.1
I. Axiomas Huiqui:
1.
Toda lectura es escritura: todo lector, un escritor.
2.
Los derechos de escritor terminan en el punto inicial de la lectura. A partir de este punto, sólo existen los derechos de lector.
3.
El primer derecho de lector consiste en despojar al escritor de su texto para reescribirlo. Llamaremos a este acto huiquificación, al conjunto de sus producciones literatura huiqui y al derechohabiente, huiqritor.
4.
El segundo derecho de lector consiste en publicar la referida huiquificación de manera inmediata, tantas veces y en tantas versiones como el derechohabiente considere necesario.
5.
El papel del Internet es el papel natural de la literatura huiqui.
II. Corolarios derivados de los anteriores axiomas:
*
No hay mala literatura, sólo malas versiones esperando un huicritor.
*
La literatura no se crea ni se destruye, sólo se huiquifica.
*
La vanidad pierde al hombre en general y al escritor en particular. La literatura huiqui es un instrumento para acabar con la vanidad, si no del hombre, del escritor.
*
El Quijote es el único texto no huiquificable. Por extensión, el texto en donde Borges huiquifica el Quijote, tampoco lo es.
*
Este manifiesto tiene la modesta pretensión de cambiar para siempre la historia de la literatura (huiqui).
*
Salvo los textos citados en la cláusula a), todo texto es huiquificable, incluido el presente manifiesto.
*
Muchos años después, frente al pelotón de huiquilamiento, el dinosaurio recordó el día en que seguía ahí.
III. Movimientos de la literatura huiqui:
*
Huiquihomenaje: El huiqritor ante la obra de un gran escritor.
*
Huiquisalvamento: El huiqritor ante la maniobra de Isabel Allende.
*
Hara-wiki: El huiqritor antes sus sobras completas.
IV. Procedimientos de la literatura huiqui:
1.
Antes de comenzar, conjugue: yo huiquifico, tú huiquificas, él huiquifica, nosotros huiquificamos, ustedes y ellos huiquifican. Vosotros (esperamos) huiquificaréis también.
2.
Instrucciones para huiquificar:
*
Localice un texto.
*
Exprópielo aplicando el siguiente epitafio:
Con el poder que me confieren
los derechos de lector
expropio este texto
de las manos de su autor
para entregarlo al árbol
de la literatura huiqui.
*
Huiquifíquelo siguiendo alguno de los tres movimientos de la literatura huiqui.
*
Bautícelo según la siguiente convención:
título_original.escritor_despojado.wikritor_1.wikritor_2...wikritor_n.wiki
(ejemplo: don_quijote.pierre_menard.borges.huiqui)
*
Publíquelo de inmediato en www.literaturawiki.org
*
Destape una cerveza, es usted un huiqritor.
1.
Para un primer acercamiento a la literatura huiqui, pronuncie continuadamente la palabra kiwi diez veces (de preferencia sin respirar).
“Gutemberg agoniza”
Oswaldo Zavala, Miguel Tapia Alcaraz, Jorge Harmodio, Marcos Eymar
El Cuadrante de Caborca, abril del 2007.
Versión 3.1
I. Axiomas Huiqui:
1.
Toda lectura es escritura: todo lector, un escritor.
2.
Los derechos de escritor terminan en el punto inicial de la lectura. A partir de este punto, sólo existen los derechos de lector.
3.
El primer derecho de lector consiste en despojar al escritor de su texto para reescribirlo. Llamaremos a este acto huiquificación, al conjunto de sus producciones literatura huiqui y al derechohabiente, huiqritor.
4.
El segundo derecho de lector consiste en publicar la referida huiquificación de manera inmediata, tantas veces y en tantas versiones como el derechohabiente considere necesario.
5.
El papel del Internet es el papel natural de la literatura huiqui.
II. Corolarios derivados de los anteriores axiomas:
*
No hay mala literatura, sólo malas versiones esperando un huicritor.
*
La literatura no se crea ni se destruye, sólo se huiquifica.
*
La vanidad pierde al hombre en general y al escritor en particular. La literatura huiqui es un instrumento para acabar con la vanidad, si no del hombre, del escritor.
*
El Quijote es el único texto no huiquificable. Por extensión, el texto en donde Borges huiquifica el Quijote, tampoco lo es.
*
Este manifiesto tiene la modesta pretensión de cambiar para siempre la historia de la literatura (huiqui).
*
Salvo los textos citados en la cláusula a), todo texto es huiquificable, incluido el presente manifiesto.
*
Muchos años después, frente al pelotón de huiquilamiento, el dinosaurio recordó el día en que seguía ahí.
III. Movimientos de la literatura huiqui:
*
Huiquihomenaje: El huiqritor ante la obra de un gran escritor.
*
Huiquisalvamento: El huiqritor ante la maniobra de Isabel Allende.
*
Hara-wiki: El huiqritor antes sus sobras completas.
IV. Procedimientos de la literatura huiqui:
1.
Antes de comenzar, conjugue: yo huiquifico, tú huiquificas, él huiquifica, nosotros huiquificamos, ustedes y ellos huiquifican. Vosotros (esperamos) huiquificaréis también.
2.
Instrucciones para huiquificar:
*
Localice un texto.
*
Exprópielo aplicando el siguiente epitafio:
Con el poder que me confieren
los derechos de lector
expropio este texto
de las manos de su autor
para entregarlo al árbol
de la literatura huiqui.
*
Huiquifíquelo siguiendo alguno de los tres movimientos de la literatura huiqui.
*
Bautícelo según la siguiente convención:
título_original.escritor_despojado.wikritor_1.wikritor_2...wikritor_n.wiki
(ejemplo: don_quijote.pierre_menard.borges.huiqui)
*
Publíquelo de inmediato en www.literaturawiki.org
*
Destape una cerveza, es usted un huiqritor.
1.
Para un primer acercamiento a la literatura huiqui, pronuncie continuadamente la palabra kiwi diez veces (de preferencia sin respirar).
“Gutemberg agoniza”
Oswaldo Zavala, Miguel Tapia Alcaraz, Jorge Harmodio, Marcos Eymar
El Cuadrante de Caborca, abril del 2007.
martes, 6 de abril de 2010
Edmé García Espinoza
Ansió tener la espina en los puños;
clavarla en un lugar de tantos posibles
para antes de hacerlo, rasguñar mi propia mano
hasta leer: Flor de luna.
Y como la tinta roja estará delgada,
llegará alguien preocupado a exprimir un limón
para que la herida cicatrice mientras la flor se abre,
infectada si se abre… infectada la flor.
Y en la noche; cuando el árbol apeste la noche,
Alguien mirará la luna como si fuera todo ojos,
nacerán las heridas como si todo fuera amor,
yo sorberé la sangre aguada de mi mano...
…y se que nadie notará la flor; de luna no de limón.
clavarla en un lugar de tantos posibles
para antes de hacerlo, rasguñar mi propia mano
hasta leer: Flor de luna.
Y como la tinta roja estará delgada,
llegará alguien preocupado a exprimir un limón
para que la herida cicatrice mientras la flor se abre,
infectada si se abre… infectada la flor.
Y en la noche; cuando el árbol apeste la noche,
Alguien mirará la luna como si fuera todo ojos,
nacerán las heridas como si todo fuera amor,
yo sorberé la sangre aguada de mi mano...
…y se que nadie notará la flor; de luna no de limón.
lunes, 5 de abril de 2010
El Otro
“EL OTRO es un país.
El otro es un signo de interrogación sin fondo que produce vértigo. Una fotografía nueva para ser descubierta con otra mirada. Aprender a ver el mapa del otro. Refinar la mirada; ajustar el peso de la mirada. Los espejos no son abominables, sino los ojos. Lo que tus ojos ven puede matarte. El otro te mira y te espera desde el hielo y el azogue. El otro espera en el país de la muerte.
Los ojos dividen, categorizan, separan. Los ojos multiplican. My divided eye. My divided I. La luz de vela a punto de extinguirse que borrará mi rostro del espejo. La ligereza helada de luz. Para descubrirte me tengo que volver ligero como la luz. Refiltrar la mirada. No seas mi espejo. Tengo que quedarme sordo y tengo que quedarme ciego para comenzar a entender. Para comenzar a despojarme de ti. Perderé la vista en la isla de los mil y un espejos. Viajaré al otro.
Viajaré al otro como si ese otro no fuese una tierra prometida, sino simplemente una tierra más entre las muchas del planeta. No quiero encallar en la isla de los espejos abominables. No quiero el espejismo de una realidad fácil, predecible. Prefiero la certeza de saber que en primer lugar esta la duda, y después todo lo que resta es producto del tamaño del engaño y la credulidad. Caminaré con pies descalzos sobre la duda. No brasa ni el hielo. No la arena candente de un desierto improbable; no la quemazón de una Antártida del fin del tiempo en la planta de los pies. Yo soy el otro. Soy letra. Soy signo.
Arribaré a la otra costa de mi ser cruzando a tientas el territorio desconocido de mi piel. Saltaré para salir, escapar de mi piel. Saltaré desde el puente de oro de mis dudas hasta el fondo de la nada. El salto me conducirá a mi propia tierra incógnita.”
Juvenal Acosta “Terciopelo Violento”
El otro es un signo de interrogación sin fondo que produce vértigo. Una fotografía nueva para ser descubierta con otra mirada. Aprender a ver el mapa del otro. Refinar la mirada; ajustar el peso de la mirada. Los espejos no son abominables, sino los ojos. Lo que tus ojos ven puede matarte. El otro te mira y te espera desde el hielo y el azogue. El otro espera en el país de la muerte.
Los ojos dividen, categorizan, separan. Los ojos multiplican. My divided eye. My divided I. La luz de vela a punto de extinguirse que borrará mi rostro del espejo. La ligereza helada de luz. Para descubrirte me tengo que volver ligero como la luz. Refiltrar la mirada. No seas mi espejo. Tengo que quedarme sordo y tengo que quedarme ciego para comenzar a entender. Para comenzar a despojarme de ti. Perderé la vista en la isla de los mil y un espejos. Viajaré al otro.
Viajaré al otro como si ese otro no fuese una tierra prometida, sino simplemente una tierra más entre las muchas del planeta. No quiero encallar en la isla de los espejos abominables. No quiero el espejismo de una realidad fácil, predecible. Prefiero la certeza de saber que en primer lugar esta la duda, y después todo lo que resta es producto del tamaño del engaño y la credulidad. Caminaré con pies descalzos sobre la duda. No brasa ni el hielo. No la arena candente de un desierto improbable; no la quemazón de una Antártida del fin del tiempo en la planta de los pies. Yo soy el otro. Soy letra. Soy signo.
Arribaré a la otra costa de mi ser cruzando a tientas el territorio desconocido de mi piel. Saltaré para salir, escapar de mi piel. Saltaré desde el puente de oro de mis dudas hasta el fondo de la nada. El salto me conducirá a mi propia tierra incógnita.”
Juvenal Acosta “Terciopelo Violento”
jueves, 1 de abril de 2010
Viernes Santo
Eloi, Eloi, ¿lama sabactani?
Son casi las tres de la tarde, los crucificados están a punto de desfallecer bajo el encapotado cielo; la gente sigue viendo este espectáculo romano con varia interpretación y mucha sed de sangre. En el Gólgota todo es burla, gritos y pasiones desbordadas.
Comienzan a llegar rumores del suicidio de Judas, alguien dice haberlo visto arrojando monedas al vació, otros hablan de que se fugo con el dinero recibido a una isla del Caribe, alguien que no tiene ni idea de lo que pasa dice que lo invirtió en hipotecas y UDI’s.
A Jesucristo le han gritado aún antes de subirlo a la cruz, le exigen que se desclave, que salve a los crucificados junto con él, y éste, en un gesto que mas bien parece el nacimiento de la ironía le asegura a Dimas que estará con él en el paraíso al morir (o quizá sea el origen del premio a la resignación).
El cielo comenzó a nublarse hace ya tres horas (a la hora sexta, siendo ya la hora nona; el jet lag no permite que me adapte adecuadamente a este horario extraño) mientras comienzan a llegar los avisos de que el templo comenzaba a cuartearse; los contratistas de gobierno se frotan las manos y a salivar como perros de presa, a su vez los funcionarios que años atrás aprobaron la construcción del templo sin los permisos adecuados intentan preparar sus maletas para evadir una sanción de tipo penal.
Se oye nuevamente la voz de Jesucristo rugir llena de desesperación; parece que se ha dado cuenta de que su Padre (Elías me traducen por aquí) ya no va a venir a regañar a los malos que lo crucificaron, ni a reconfortarlo en esta hora donde todo pinta oscuro y presagia tormenta (me pregunto: ¿donde esta el abogado defensor que permitió llegar a estos extremos? la pena de muerte parece justificable pero no al nivel del martirio) vuelven los rumores absurdos de santos ya muertos que salen de sus tumbas y regresan a la santa ciudad (lo que demuestra el nivel de imaginación de este pueblo).
La tierra comienza a temblar y maldigo al agente de viajes que me recomendó venir a Jerusalén en esta época del año; la gente corre y yo me quedo parado bajo la cruz del Nazareno esperando aun con esperanza que baje y se salve; el centurión y los demás guardias que acompañan la cruz están impávidos viendo este espectáculo, juran que esto es obra de Jesús muerto para probar que si era hijo de Dios (es decir; que permitió que lo jodieran solo para mostrar que estaban en un error; eso es orgullo y no insignificancias)
Jesús; según mi poca experiencia en rigor mortis falleció hace algún rato ya, no ha resucitado, ni lo hará según parece; el humano hijo de Dios al que asesinaron los humanos (el barbarismo aquí pudiera ser omitido, pero no quedaría clara la intención) no se salvó de la muerte sin recompensa futura; solo fue muerto en la cruz en un juicio sumario e inconsistente; para 2 milenios después agenciarle nuestra absurda espera de ganarnos el cielo.
Gerardo Esparza
Son casi las tres de la tarde, los crucificados están a punto de desfallecer bajo el encapotado cielo; la gente sigue viendo este espectáculo romano con varia interpretación y mucha sed de sangre. En el Gólgota todo es burla, gritos y pasiones desbordadas.
Comienzan a llegar rumores del suicidio de Judas, alguien dice haberlo visto arrojando monedas al vació, otros hablan de que se fugo con el dinero recibido a una isla del Caribe, alguien que no tiene ni idea de lo que pasa dice que lo invirtió en hipotecas y UDI’s.
A Jesucristo le han gritado aún antes de subirlo a la cruz, le exigen que se desclave, que salve a los crucificados junto con él, y éste, en un gesto que mas bien parece el nacimiento de la ironía le asegura a Dimas que estará con él en el paraíso al morir (o quizá sea el origen del premio a la resignación).
El cielo comenzó a nublarse hace ya tres horas (a la hora sexta, siendo ya la hora nona; el jet lag no permite que me adapte adecuadamente a este horario extraño) mientras comienzan a llegar los avisos de que el templo comenzaba a cuartearse; los contratistas de gobierno se frotan las manos y a salivar como perros de presa, a su vez los funcionarios que años atrás aprobaron la construcción del templo sin los permisos adecuados intentan preparar sus maletas para evadir una sanción de tipo penal.
Se oye nuevamente la voz de Jesucristo rugir llena de desesperación; parece que se ha dado cuenta de que su Padre (Elías me traducen por aquí) ya no va a venir a regañar a los malos que lo crucificaron, ni a reconfortarlo en esta hora donde todo pinta oscuro y presagia tormenta (me pregunto: ¿donde esta el abogado defensor que permitió llegar a estos extremos? la pena de muerte parece justificable pero no al nivel del martirio) vuelven los rumores absurdos de santos ya muertos que salen de sus tumbas y regresan a la santa ciudad (lo que demuestra el nivel de imaginación de este pueblo).
La tierra comienza a temblar y maldigo al agente de viajes que me recomendó venir a Jerusalén en esta época del año; la gente corre y yo me quedo parado bajo la cruz del Nazareno esperando aun con esperanza que baje y se salve; el centurión y los demás guardias que acompañan la cruz están impávidos viendo este espectáculo, juran que esto es obra de Jesús muerto para probar que si era hijo de Dios (es decir; que permitió que lo jodieran solo para mostrar que estaban en un error; eso es orgullo y no insignificancias)
Jesús; según mi poca experiencia en rigor mortis falleció hace algún rato ya, no ha resucitado, ni lo hará según parece; el humano hijo de Dios al que asesinaron los humanos (el barbarismo aquí pudiera ser omitido, pero no quedaría clara la intención) no se salvó de la muerte sin recompensa futura; solo fue muerto en la cruz en un juicio sumario e inconsistente; para 2 milenios después agenciarle nuestra absurda espera de ganarnos el cielo.
Gerardo Esparza
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